Superintendencia de Hidrocarburos
Memoria 1999

Memoria 1998

El año 2001, significa para la Superintendencia de Hidrocarburos la gestión en la que la regulación fortaleció su consolidación e inició una etapa de madurez con la participación de organismos estatales, empresas reguladas y consumidores.

Es ponderable la actitud de los actores antes mencionados, los cuales ya han convertido en labor cotidiana el uso los instrumentos legales y técnicos para reclamar y defender el respeto a sus intereses.
En ese marco, se realizó la revisión de tarifas de transporte por ductos, acudiendo a la audiencia pública, en la que de manera transparente los interesados expusieron sus posiciones, mientras que el regulador se munió de información para asumir una decisión enmarcada en la ley procurando el equilibrio que permita el funcionamiento correcto del sistema.

Otro ejemplo del recorrido por rumbos legales es la concesión para el Gasoducto Yacuiba Río Grande (GASYRG), el cual fue objeto de oposición con el empleo de instrumentos legales en vigencia.
Durante esta gestión, el regulador aprobó los instrumentos legales que permiten el libre acceso a los ductos, lo que facilita la libre competencia en el país en el transporte de hidrocarburos, beneficio que afecta también al consumidor final.

Al igual que años anteriores, debido a la desaparición de la injerencia política en la otorgación de licencias de operación, incrementaron su número las estaciones de servicio, terminales de almacenaje, plantas engarrafadoras de gas licuado de petróleo, estaciones de servicio de gas natural comprimido e importadoras de diesel y lubricantes. De esta manera el consumidor final cuenta con más alternativas para elegir libremente la que mejor satisfaga sus intereses.

El regulador no descuidó en ningún momento su labor de control de los ductos del país en sus diferentes fases (construcción y mantenimiento). Es así que fiscalizó con esmero los gasoductos San Miguel-San Matías, Lateral San Alberto-Troncal YABOG, Yacuiba-Río Grande, Madrejones-Campo Durán y otros.

Respecto a la tarea de fijar los precios de los combustibles para el mercado interno, la Superintendencia de Hidrocarburos, cumplió religiosamente los reglamentos y decretos existentes, garantizando de esta manera una estabilidad que permitió al país aminorar la crisis económica que se confronta por diversos factores.

Los precios de la gasolina especial, diesel oil y gas licuado de petróleo permanecieron sin variación por Decreto y los demás productos oscilaron de acuerdo al comportamiento del mercado internacional de los derivados del petróleo, el cual culminó con una tendencia a la baja por los nefastos sucesos ocurridos en las torres de Nueva York y la depresión de la economía a nivel mundial.

El precio del gas natural para el mercado interno fue estabilizado también a través de Decreto a mediados de año y el de exportación al Brasil registró paulatinos descensos conforme avanzaba la depresión de las cotizaciones del fuel oil en el mercado internacional, pues este combustible es utilizado en la fórmula de cálculo del gas que exporta el país.

Pese a la crisis, la producción de derivados de petróleo de las refinerías registró un leve incremento debido principalmente al inicio de operaciones de la Refinería de Santa Cruz, empresa que ingresó al escenario hidrocarburífero con capitales privados.

El apoyo que brindan las Representaciones Regionales de Cochabamba y Santa Cruz a la Superintendencia de Hidrocarburos fue reforzado desde julio del 2001 con la apertura de la Regional de Tarija, la cual tuvo una activa participación en la solución de problemas energéticos que afectan a ese departamento.

La Oficina del Consumidor (ODECO HIDROCARBUROS) continuó con su tarea fundamentalmente preventiva de realizar inspecciones de calidad y cantidad en estaciones de servicio, engarrafadoras, empresas distribuidoras de GLP y otras instalaciones.

El regulador difundió información al público a través de distintos instrumentos comunicacionales con el fin de mostrar la transparencia de sus actos. Sin embargo, la labor comunicacional no quedó en esa etapa, más bien avanzó a la realización de campañas educativas con el objeto de lograr un mejor manipuleo de las garrafas de gas licuado de petróleo, el respeto a normas de seguridad básicas de operadores y conductores en estaciones de servicio, el incentivo al uso del Gas Natural Comprimido con la conversión de vehículos de gasolina a este combustible en talleres autorizados, y el combate a inescrupulosos que perforan los ductos de transporte de hidrocarburos en el país para robar combustible.

Con relación a su personal, la Superintendencia de Hidrocarburos ejecutó un plan de capacitación; realizó la contratación de profesionales que fueron demandados por el crecimiento de la actividad regulatoria; y efectuó un seguimiento responsable y estricto de las labores planificadas en el Plan Opeativo Anual de la gestión.

Por lo referido, el año 2001 puede calificarse como un año positivo para el regulador coadyuvando al crecimiento del sector en el marco de la aplicación estricta de la ley.


Ing. delfin Pozo Jimenez
SUPERINTENDENTE DE HIDROCARBUROS