Superintendencia de Hidrocarburos
Memoria 1999
Memoria 1998

Durante la gestión 2000, la Superintendencia de Hidrocarburos experimentó su consolidación institucional porque se puso a prueba íntegramente todo el proceso legal regulatorio mediante recursos que transcurrieron por el propio ente regulador, la Superintendencia General del Sistema de Regulación Sectorial, el Tribunal Constitucional y la Corte Suprema de Justicia.

Más allá de los fallos favorables, lo destacable es que las empresas reguladas ya utilizan los recursos que la ley les permite para asumir defensa cuando creen que sus derechos han sido vulnerados, y el ente regulador justifica –también en el marco legal– la posición asumida.

Al igual que en la gestión anterior, fue creciendo la infraestructura comercial: estaciones de servicio, plantas de almacenaje, plantas de engarrafado, distribuidoras de gas licuado, etc., esta situación permite una mayor competencia entre empresas para favorecer al consumidor final.
Es de destacar la aparición de una nueva refinería, REFICRUZ, la cual con capitales privados bolivianos incursionó en el mercado con el objeto de brindar una nueva alternativa al consumidor.

En lo que a abastecimiento del mercado interno se refiere, la mayor parte del año transcurrió con normalidad, excepto el mes de septiembre, en el que factores exógenos a la industria petrolera causaron problemas en la distribución de gas licuado de petróleo, problema que fue solucionado gracias a la labor de cooperación entre las empresas productoras, transportadoras, distribuidoras y cordinación con el ente regulador.

El área de transporte por ductos, mereció especial atención de esta superintendencia que realizó su labor de evaluación, aprobación, fiscalización de proyectos de nuevos ductos y ejerció un estricto control de los ya existentes.

El año 2000, se registró una perforación en el ducto que atraviesa el Río Desaguadero, situación que fue minuciosamente estudiada, derivando en una sanción para la empresa transportadora responsable de ese ducto.

Mereció un importante despliegue de esfuerzos, la atención a los problemas del consumidor a través de ODECO-Hidrocarburos, oficina que también continuó con su labor preventiva a través de inspecciones de calidad y cantidad en todo el país.

La educación al consumidor fue llevada a cabo a través de campañas para un correcto manipuleo de las garrafas y la toma de conciencia de medidas de seguridad en estaciones de servicio; de igual manera se incidió en la difusión de mensajes públicos para que delincuentes que perforan ductos para obtener clandestinamente combustibles, se abstengan de esa actividad que pone en riesgo vidas humanas y atentan contra la naturaleza.

Internamente, la Superintendencia de Hidrocarburos capacitó a su personal y mejoró sus sistemas informáticos para poder brindar un mejor servicio al público.

En síntesis, el año 2000 representó un año de maduración de la regulación en el país y del crecimiento de la competencia en el área hidrocarburífera, pese a la crisis por la que se atraviesa.


Ing. Carlos Miranda Pacheco
SUPERINTENDENTE DE HIDROCARBUROS